En Argentina están por votar una ley que modifica la protección de los glaciares y habilita la minería en zona periglaciar. La audiencia pública es el 25 y 26 de marzo. Todavía hay tiempo.
No es especulación. Son los números de lo que ya ocurrió, proyectados a lo que está por venir.
12 de septiembre de 2015. Plena noche. Una válvula se rompe en la mina Veladero. Más de un millón de litros de solución con cianuro y mercurio se derraman hacia el río Potrerillos. Los vecinos de Jáchal se enteran por un mensaje de WhatsApp. El gobierno provincial lo sabía desde antes.
No fue un accidente aislado. Veladero acumuló cinco derrames documentados entre 2015 y 2025 con la ley de protección vigente. Análisis de agua de la Universidad Nacional de Cuyo y la UTN verificaron contaminación con arsénico, aluminio y manganeso activa hoy en el río Jáchal. Veladero opera en violación abierta de la Ley de Glaciares vigente. Esa es la ley que quieren modificar.
Barrick prometió 6.500 empleos y desarrollo regional. El proyecto requería intervenir glaciares y zona periglaciar en la cordillera. El resultado fue la destrucción comprobada de los glaciares Toro I, Toro II y Esperanza. 70.000 agricultores del Valle del Huasco vieron amenazada su fuente de agua.
El Tribunal Ambiental chileno lo clausuró definitivamente. Chile es hoy el líder mundial en destrucción de glaciares por minería. Una distinción que nadie pidió.
Durante décadas, la minería y el desvío de ríos fueron vaciando el Lago Poopó. En 2015, desapareció. No metafóricamente. Literalmente.
3.000 pescadores perdieron su sustento de la noche a la mañana. Comunidades enteras debieron abandonar sus territorios. Un lago que tardó miles de años en formarse, destruido en décadas. Irrecuperable.
Cuatro gobiernos distintos. Todos intentaron tocar esta ley. A todos los frenó la misma cosa: la gente organizada.
Esta audiencia pública es otra vez ese momento. La diferencia es que esta vez llegaron más lejos que nunca.
Estos son los 40 senadores que votaron a favor. Son funcionarios públicos elegidos democráticamente. Su voto es un acto público. Buscá tu provincia.
Podés saludarlo amablemente por mail recordándole su función.
El Senado aprobó la modificación con 40 votos. Ahora está en Diputados. La oposición forzó audiencias públicas. En esas audiencias, cualquier ciudadano puede inscribirse. El número de personas que se anoten es también un argumento.
Cualquier ciudadano puede presentarse a la audiencia y dejar su posición sobre la importancia de los glaciares y el agua para los argentinos. Tu presencia es un argumento en sí mismo.
¿No podés ir? Dejá tu mensaje en el formulario de abajo y alguien lo llevará impreso el día 25.
Quiero ir el 25 de marzo →Desde cualquier parte del país. Desde cualquier parte del mundo. Inscripción hasta el 20 de marzo. También podés presentar una ponencia escrita por mail.
Inscribirme en hcdn.gob.ar →Si no podés ir en persona, dejá tu nombre y tu mensaje. Alguien que vaya presencialmente lo llevará impreso. Tu voz entra aunque tu cuerpo no pueda estar.
¿Vas el 25? Descargá todos los mensajes
Los glaciares tardaron miles de años en formarse.
El Lago Poopó tardó milenios. Desapareció en décadas.
Los ríos de Jáchal tenían agua limpia antes de Veladero.
Hoy tienen arsénico.
Una vez que se contaminan, no vuelven.
Una vez que se pierden, se pierden para siempre.
El agua no negocia.
Los glaciares no votan.
Nosotros sí.